Jim Clark falleció durante el Gran Premio de Alemania 1968
Aunque fallaron en ganar el título en 1967, la
escudería Lotus presentó al final de la temporada el Lotus 49 impulsado por
motor Cosworth DFV, eran lo suficientemente maduros para hacer al equipo Lotus
otra vez la fuerza dominante. Como se esperaba, el Gran Premio de Sudáfrica,
primera prueba de 1968, lo confirmó, con los Lotus terminando en 1 y 2. En los
siguientes meses tres revoluciones cambiaron drásticamente la F1. La primera
fue en abril cuando el equipo Lotus de Fórmula 2 apareció en la carrera de
Barcelona con los colores rojo, dorado y blanco; los colores de Imperial
Tobacco. Como sucedía en Estados Unidos, el patrocinio había arribado a las competencias
europeas. La segunda sucedió el fin de semana siguiente cuando Jim Clark murió
en un evento sin puntos de la Fórmula 2 en Hockenheim. Las carreras perdieron a
uno de sus más dotados pilotos. La tercera apareció en el Gran Premio de
Mónaco, a finales de mayo: los alerones, vistos anteriormente en automóviles Gran turismo (automóvil), aparecieron
en el Lotus 49B de Graham Hill creado por el brillante Colin Chapman, por primera vez en un
auto de la F1. A pesar de la muerte de Jim Clark Lotus ganó ambos títulos en
1968, pero 1969 vio una nueva fuerza aparecer en escena en la forma del equipo
de Ken Tyrrell con autos propulsados por Cosworth y
construidos por la empresa aeronáutica francesa Matra, quien ganó el título del año
1969 de la mano de Jackie Stewart.
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