Jack Brabham
A partir de 1958 se comenzó a implementar el
campeonato Mundial de Constructores (en el cual ganaba la escudería o equipo
con mayor cantidad de puntos logrados por sus pilotos), este año marcó la
diferencia en otra forma crucial para la F1. Stirling Moss ganó el Gran Premio
de Argentina conduciendo un Cooper con motor posterior inscrito por el
equipo privado de Rob Walker y propulsado por un Coventry Climax de 2 litros y 4 cilindros en línea.
Esta fue la primera victoria en F1 de un auto con motor trasero (en realidad motor
intermedio). El siguiente Gran Premio fue ganado también por el mismo auto
Cooper conducido por Maurice
Trintignant. Propulsados por un motor de menos de 2.5 litros, los Cooper
tuvieron pocas posibilidades de ganar en el resto de 1958; pero tan pronto como
el nuevo motor Coventry Climax de 2.5 litros estuvo disponible, los Coopers
iniciaron su dominio de tres años en la F1. Mientras sus colegas británicos de Lotus y BRM también cambiaban a máquinas con motor
trasero, Enzo Ferrari tomó la retrógrada actitud de “los caballos jalan al carro, no lo empujan”. El australiano Jack Brabham ganó en 1959 y 1960, los últimos dos
campeonatos contendidos con la fórmula de 2.5 litros. En 1961, en un intento
por frenar las velocidades, la F1 restringió los motores a 1.5 litros no
supercargados, una fórmula vigente por 5 años. Ferrari pudo haber utilizado sus
experimentados autos con motor intermedio de la Fórmula 2 pero prefirió ir un
paso más allá diseñando un sofisticado auto impulsado por un motor V6 a 120º.
Esto llevó al dominio de Ferrari en la temporada 1961 que fue ganado por el
estadounidense Phil Hill, que no festejó del todo debido a la muerte de su
compañero, Wolfgang von Trips,
mientras los equipos británicos se esforzaban por conseguir un motor adecuado. Porsche entró a la F1 en 1962 y ganó una
carrera, pero eventualmente se retiró debido a los altos costos.
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